Mendoza verde: así se ve la arquitectura biofílica en los espacios públicos
La arquitectura biofílica dejó de ser una tendencia decorativa para transformarse en una estrategia. En regiones áridas, como Mendoza, también se trata de planificar a partir de premisas que permitan optimizar recursos y, a la vez, crear espacios más amigables con el ambiente.
Este cambio va más allá de las paredes de una casa o bodega, se extiende hacia un urbanismo táctico liderado por municipios que están convirtiendo el paisaje público bajo tres pilares: energía, materialidad y estética.
Por otro lado, esta elección busca la reconexión entre las personas y la naturaleza a través del diseño. En distintos departamentos ya se pueden ver aplicaciones reales que sirven de inspiración. Por ejemplo, Godoy Cruz, Junín o Luján de Cuyo.
De esta manera, al combinar materiales nobles, iluminación natural y eficiencia hídrica, la provincia se posiciona como referente regional.
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1. Godoy Cruz, a la vanguardia en energías limpias
El departamento lidera la transición energética: con el primer parque solar del Gran Mendoza, dio el puntapié inicial en ese oasis. También implementó paneles solares en plazas y parques, que se abastecen totalmente de energías limpias y devuelven el sobrante a la red.
Parque Solar: el Parque Solar de Godoy Cruz inyecta energía en la red eléctrica y genera un ahorro concreto para los servicios de diversas instituciones de la comuna. Una acción que se traduce en un cambio de paradigma en el uso del suelo urbano.
Plaza Solar: este espacio, ubicado en el barrio Fuchs, tiene árboles con paneles solares, además en el lugar se pueden cargar las baterías de los celulares, las bicicletas eléctricas y hasta el agua caliente para el mate.
Una red que se extiende: otros parques, como el Margarita Malharro, Mitre o Independencia, también cuentan con paneles solares que contribuyen al ahorro energético.
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2. Junín y su Punto Limpio apuestan a la economía circular
Hacia el Este, Junín es otro ejemplo de modelo que dialoga con la sustentabilidad. Gracias a su gestión de residuos, toneladas de plásticos se reutilizan para elaborar productos de uso cotidiano en la Planta de tratamiento de la municipalidad.
Madera plástica y ladrillos: el material se usa en luminarias, madera plástica/ mobiliario urbano, impresión 3D, butacas plásticas y ladrillos PET.
Impacto en la obra: para un arquitecto, tener a disposición materiales de reciclaje local disminuye drásticamente la huella de carbono de cualquier proyecto. Junín es un caso que muestra que la construcción ya mira tanto al diseño como a sus componentes.
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3. Luján de Cuyo se suma con políticas sustentables
Luján cuenta con su plan que incluye los conceptos de políticas públicas basadas en evidencia, desarrollo sostenible e innovación.
Medición hídrica: el objetivo es la implementación de un sistema de macromedición de fuentes de producción y cuencas y uno de micromedición en usuarios para gestionar eficientemente el recurso escaso.
Movilidad: la incorporación de ciclovías y senderos invita a habitar el espacio exterior, comprendiendo que la biofilia es, ante todo, respeto por la geografía.
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Tres ejes del diseño de espacios públicos
Para poner en marcha un proyecto sostenible en Mendoza, quienes se dedican a hacerlos realidad deben tener en cuenta tres cosas:
Xerojardinería: utilización de la vegetación nativa (jarilla, garabato, algarrobo dulce o chañar, entre otros) que reduzca la demanda hídrica.
Inercia térmica: uso de hormigón, piedra o materiales reciclados para mitigar la amplitud térmica.
Aprovechamiento pasivo: la orientación adecuada es fundamental para aprovechar la energía térmica en los meses fríos.





