Mendoza debe aprender a vender desarrollos a inversores globales
El mercado inmobiliario mendocino históricamente pensó sus desarrollos con una lógica local. En los últimos años, esa mirada ha cambiado. El comprador ya no siempre está en Mendoza, ni siquiera en Argentina.
Mesa de Arquitectura Área Tres: los íconos de Mendoza y las tendencias
Mendoza está siendo muy competitiva frente a ciudades como Santiago de Chile o Buenos Aires. La provincia tiene algo que pocos destinos pueden ofrecer en una misma propuesta: una marca territorial poderosa, paisaje atractivo, vino, montaña, gastronomía, conectividad regional y valores inmobiliarios competitivos.
Los desarrollos inmobiliarios locales se convirtieron en un producto financiero global. Hoy son parte de las redes de los brokers internacionales, participan en ferias y tienen estrategias segmentadas propias.
Mendoza, debe observar a los mercados que ya operan bajo la lógica global:
Miami
Desarrollos pensados para inversores extranjeros;
Material comercial en múltiples idiomas;
Brokers globales trabajando en red.
Madrid
Capital latinoamericano como impulsores de la demanda;
Seguridad jurídica como diferencial;
Se vende "Europa", no solo metros cuadrados.
Qué busca el extranjero cuando mira Mendoza
Ubicación: cercanía a bodegas, montaña, centro urbano, aeropuerto o circuitos turísticos.
Seguridad jurídica: que los procesos sean ordenados para los títulos, escrituras, formas de pago y asesoramiento profesional.
Diseño y arquitectura con carácter local: El inversor busca arquitectura con identidad mendocina: piedra, madera, paisaje, integración con la montaña y conexión con el entorno.
Sensaciones: Mendoza puede vender una experiencia completa: Vino, gastronomía, montaña, relax, deportes, turismo aventura, nieve, cultura y vida tranquila.
Que buscan a la hora de invertir los extranjeros
Departamentos urbanos para renta o uso temporal: zonas cercanas al Parque San Martín, Chacras de Coria o Palmares aparecen como alternativas atractivas para quienes buscan unidades con buena ubicación, servicios y demanda de alquiler. El rango de inversión suele moverse entre US$ 80.000 y US$ 250.000.
Lotes y casas en barrios privados: Chacras de Coria, Vistalba, Agrelo, Maipú, Luján de Cuyo seducen al comprador que busca calidad de vida, seguridad, paisajes y cercanía a la ciudad. Hay lotes y casas terminadas que pueden superar los US$ 250.000, US$ 500.000 o más.
Real estate vitivinícola: es el gran diferencial mendocino. El extranjero no solo compra una propiedad: puede adquirir la posibilidad de tener un viñedo propio, producir su vino y vivir temporadas entre montañas. Hay desarrollos que ofrecen parcelas, residencias privadas, servicios premium, gestión de viñedos y asesoramiento enológico para crear vino propio. Los proyectos destacan la posibilidad de construir una casa dentro de los lugares donde también se ofrece la gestión profesional. Casa de Uco integra viñedos, hotel boutique, real estate y posibilidad de producir vino propio. The Vines of Mendoza ofrece viñedos privados, residencias, hospitalidad de lujo, gastronomía y programa de renta.
Cómo deberían vender los desarrolladores mendocinos al mundo
Para captar al inversor extranjero se necesita vender con otra lógica: material publicitario en distintos idiomas, especialmente en inglés y en portugués. Mostrar ubicación estratégica: distancias al aeropuerto, bodegas y atractivos turísticos. Exhibir a la provincia con renders, videos y recorridos virtuales resaltando el estilo de vida: desayunar frente a la Cordillera, caminar entre viñedos o tomar una copa de vino propio.
El futuro del sector estará en manos de quienes entiendan que ya no alcanza con vender departamentos, lotes o casas. Hay que vender sensaciones: Mendoza como lugar para invertir, vivir, descansar, producir, disfrutar y pertenecer.
Mendoza debe posicionarse como un destino internacional de inversión y experiencias. Nuestra provincia tiene todo para ser un polo de inversión internacional, pero hay una condición: dejar de pensar como mercado interno. Se debe proyectar y operar como producto global, es fundamental, para dar el gran paso, entender que debe convertirse en jugador internacional.





