Dalmiro Barbeito: "En Argentina, una constructora tiene que ser financista, desarrollista, constructora y venderse"
Dalmiro Barbeito pasó por los micrófonos de Área Tres. En una nueva edición del podcast de la revista cuyana, el destacado empresario mendocino contó la transformación que atraviesa el sector de la construcción, la necesidad de revisar estrategias y la búsqueda de nuevas oportunidades en el ámbito privado.
Además, el presidente de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (CECIM) y miembro del directorio de Corporación Sur, que dirige junto a su familia, analizó el impacto de una menor participación del Estado nacional en la obra pública.
"En Argentina, por los vaivenes y por la complejidad, una constructora tiene que ser financista, desarrollista, constructora y venderse ¿Y eso qué es lo que quita? Competitividad", disparó el referente.
Desde un rol empresario en el que tiene a cargo cerca de 350 personas y a la cabeza de una Cámara que nuclea a 60 firmas de toda la provincia, Barbeito evaluó que uno de los principales desafíos de la actividad es adaptarse a los cambios económicos y políticos que se producen con frecuencia en el país.
"Si hubiéramos tenido un entorno un poco más estable, podríamos haber generado mucho más recursos", indicó al señalar los efectos que tienen los ciclos políticos sobre la planificación y el crecimiento de las constructoras.
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Lo que lo apasiona
Barbeito contó que algunos de los aspectos positivos de la construcción son la gestión de grandes recursos "de todo tipo, sean económicos, sean humanos, sean físicos".
Sobre la generación de empleo, enfatizó que "tener a cargo 100, 200, 300, 500 personas, son 500 familias".
Por otro lado, destacó que en una comunidad (o Cámara) empresaria, ese impacto se multiplica: "Las decisiones de las cámaras influyen mucho en una parte importante de la economía del lugar en donde nos toca desenvolvernos. Construir significa mucho más de un contrato, significa una obra, un desafío, el cambio de una realidad, de un de un proyecto que va a modificar lo que viene hacia adelante".
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La mayor desafío de una constructora
Para el presidente de CECIM, la inestabilidad económica y política argentina obliga a las constructoras a asumir múltiples roles, reduce su competitividad y limita la realización de proyectos ambiciosos.
"Es complejo adaptarse a los cambios económicos y en Argentina eso nos pasa un poco más a menudo que en otros países de América Latina. Si hubiéramos tenido un entorno un poco más estable, podríamos haber generado mucho más recursos del que hemos generado en la actividad económica", opinó.
Siguiendo esa narrativa, manifestó que "en el mundo, para hacer un edificio, el que vende, vende; el que financia, financia; el que desarrolla, desarrolla; y el que construye construye".
Mientras que en el país, "por los vaivenes y por la complejidad, una constructora tiene que ser financista, desarrollista, constructora y vender ¿Y eso qué es lo que quita? Competitividad".
Presente y futuro de su empresa
En cuanto a Corporación del Sur, Barbeito repasó que actualmente desarrollan obras en Paraguay, Mendoza y "estamos buscando obras en el boom del petróleo y la minería (Vaca Muerta), no hemos podido contratar nada todavía, pero ya hace un año y medio estamos cotizando de la forma más competitiva que podemos".
Sin embargo, dijo que el Compre Neuquino y Compre Sanjuanino (normativas de desarrollo local) "nos perjudican y deberían eliminarse para atraer inversiones internacionales y permitir el desarrollo del país".
De esta forma, agregó que son herramientas "que no le hacen bien a la economía argentina, creo que son barreras de frontera que se están poniendo, que las deberíamos eliminar".
"El RIGI trabaja mucho para eso, pero me parece que la dirigencia argentina tiene que hacer un replanteo y entre la política, hablar en otra dirección", concluyó.
Mirando al futuro, Barbeito explicó que su empresa "está adaptándose al cambio de grandes obras públicas hacia proyectos privados. Ante la falta de crédito y la lentitud del sector, lanzamos nuevos desarrollos y priorizamos adaptarnos a la nueva realidad".
La obra, continuó, "paró de un día para el otro, es algo que el Gobierno nacional va a tener que revisar. Mendoza ha hecho obras con los Fondos del Resarcimiento. Nosotros hemos podido tomar algunos contratos, pero se van a acabar de aquí a un tiempo".
Entonces, aclaró, "estamos más para adaptarnos a la nueva Argentina que pensando en lo que vamos a hacer en los próximos 10 años".
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El rol de CECIM y su vínculo con el Estado
Por último, Dalmiro Barbeito resaltó el "vínculo permanente con autoridades municipales, provinciales y nacionales, porque la construcción depende estrechamente de las decisiones y la actividad pública".
Y amplió: "La inflación, la paralización de obras y los cambios en la obra privada nos afectan directamente, por lo que empresas y proveedores debemos adaptarnos con rapidez; las cámaras ayudan a interpretar y anticipar la coyuntura".
"Somos empresas que manejamos recursos de una forma intensiva y lo que pasa en el medio nos influye realmente tangencialmente y puntualmente", finalizó.
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