El distrito minero de Malargüe entusiasma con la confirmación de cobre, oro y molibdeno
La minera canadiense Kobrea Exploration confirmó la presencia de un sistema de pórfido de cobre, oro y molibdeno en el proyecto El Perdido, ubicado en el distrito minero Malargüe Occidental. Los resultados surgen de la primera campaña de perforación realizada en el yacimiento y representan un paso clave para determinar si el área puede albergar un depósito económicamente explotable.
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La compañía completó seis perforaciones diamantinas que sumaron 2.358 metros de profundidad. Según informó, los trabajos permitieron verificar la existencia de un amplio sistema hidrotermal mineralizado y aportaron indicios de que las zonas más prometedoras podrían encontrarse a mayor profundidad que la alcanzada en esta primera etapa.
Aunque los resultados todavía son preliminares, la empresa sostiene que la información geológica obtenida coincide con lo que suele observarse en los niveles superiores o periféricos de los grandes depósitos de tipo pórfido, el modelo geológico que concentra buena parte de las reservas mundiales de cobre.
¿Qué es un sistema de pórfido?
Los depósitos de tipo pórfido son grandes cuerpos mineralizados formados por fluidos calientes provenientes de antiguos sistemas magmáticos. Generalmente contienen cobre acompañado por oro, molibdeno y otros metales, distribuidos en grandes volúmenes de roca pero con leyes relativamente bajas.
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Este tipo de yacimientos suele explotarse a gran escala y a cielo abierto. En Argentina, algunos de los principales proyectos cupríferos en desarrollo, como los de San Juan, responden a este modelo geológico.
En el caso de El Perdido, los geólogos identificaron vetillas de cuarzo con sulfuros, alteraciones minerales asociadas a altas temperaturas y presencia de cobre, oro, molibdeno y plata, indicadores considerados típicos de un sistema porfírico.
El núcleo del sistema aún no fue alcanzado
Uno de los aspectos que más destaca la compañía es que la intensidad de la alteración hidrotermal, las vetas mineralizadas y la presencia de sulfuros aumentaron con la profundidad de los pozos. Esa característica suele interpretarse como una señal de acercamiento al denominado "núcleo" del sistema, donde podrían encontrarse concentraciones más significativas de mineral.
Según la interpretación geológica de Kobrea, ese núcleo todavía no fue interceptado por las perforaciones realizadas durante la campaña 2026. Además, la empresa remarcó que solo se exploró una porción de un objetivo de aproximadamente 2 kilómetros por 2 kilómetros, por lo que aún queda una amplia superficie por evaluar.
Las limitaciones de la exploración
De los seis pozos perforados, únicamente tres lograron alcanzar la profundidad originalmente prevista. Los restantes debieron detenerse antes debido a la presencia de estructuras de falla que complicaron los trabajos de perforación.
La empresa informó que ya analiza métodos y equipos alternativos para superar esas dificultades en futuras campañas. Entre los intervalos con mejores resultados reportados se destacan:
65 metros con 0,15% de cobre y 0,05 gramos por tonelada de oro.
54 metros con 0,11% de cobre, 0,04 gramos por tonelada de oro y 0,008% de molibdeno.
32 metros con 0,11% de cobre y 0,02 gramos por tonelada de oro.
Si bien estos valores todavía no permiten determinar la viabilidad económica del proyecto, sí constituyen evidencia de que existe un sistema mineralizado activo y justifican nuevas perforaciones para buscar sectores con mayores concentraciones.
Un proyecto clave dentro de Malargüe Oeste
El Perdido forma parte del conjunto de siete propiedades mineras que Kobrea controla en el sur de Mendoza, dentro del distrito Malargüe Oeste. En total, la compañía posee derechos para adquirir el 100% de proyectos que abarcan unos 733 kilómetros cuadrados.
La campaña desarrollada entre enero y abril de este año fue la primera perforación ejecutada por la empresa en Mendoza y una de las pocas realizadas hasta ahora en todo el distrito Malargüe Oeste.
Con los resultados obtenidos, la minera ya anticipó que buscará regresar al proyecto durante la próxima temporada para profundizar la exploración y tratar de alcanzar el sector central del sistema, considerado el principal objetivo geológico de la iniciativa.





