Mendoza Construye para la clase media

Con novedades respecto a los materiales y el modelo de financiamiento, el Instituto Provincial de la Vivienda traza un objetivo de 1.000 casas por año con un sistema PPP. Poco entusiasmo por parte de las pymes locales para este plan.

Por Ezequiel Derhun

El Ministerio de Planificación e Infraestructura de Mendoza busca mostrar señales de rreactivación para este difícil 2020 con el sello de la pandemia por COVID19 y lanzó la segunda etapa del programa Mendoza Construye - Línea de Acción 2, destinada a personas de clase media. El objetivo a largo plazo es alcanzar las 3.000 viviendas durante la actual gestión, pero primero habrá que esperar a ver qué respuesta muestra el sector privado para participar de esta iniciativa, ya que cumplen un rol clave.

María Marta Ontanilla es la titular del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) y habló con Área Tres para dar detalles y marcar las diferencias con la primera etapa del programa de participación público privada (PPP), destinado en esta "Línea 2" al segmento de la población que cobra, en promedio, más del doble de un salario mínimo vital y móvil (a octubre de 2019, ese valor era de 16.875 pesos).

Una característica importante es que cambian los montos que aporta cada parte: el esquema implica un 15% del Estado provincial, otro 15% que aportará el adjudicatario y el 70% restante lo afrontará el desarrollador, que podrá usar la vía de crédito hipotecario que otorgará una entidad financiera.

"La idea es que los desarrolladores presenten propuestas en todo el territorio de la provincia que tengan como mínimo 10 viviendas y como máximo 100 por proyecto. Privilegiando que estén en zonas urbanas, zonas donde haya servicios, para no tener que cargarle en la cuota ese valor al adjudicatario", contó Ontanilla.

"El terreno que propongan puede ser propio o puede venir con una voluntad de compra, que al momento de ejecutar y firmar el contrato de inicio de obra tiene que estar ya escriturado al nombre del desarrollador", agregó la titular del IPV y marcó una de las grandes diferencias con la primera etapa y es que ahora las viviendas se adjudicarán al inicio del proceso, no al finalizar la construcción.

"La idea es que apenas se termina la obra se pueda escriturar y entregar la vivienda", destacó la funcionaria.

Sobre los terrenos, al abrir el juego a todo el territorio provincial, las comunas juegan un importante rol, dado que tienen la posibilidad de participar con el aporte de un lote ya urbanizado.

Opción sustentable

Al inicio de la gestión, en el Ministerio de Planificación e Infraestructura se puso en marcha el "Laboratorio de vivienda", donde se analizan tres ejes: hábitat, proyecto y situación económica financiera.

Para este relanzamiento del Mendoza Construye destinado a la clase media, la opción sustentable será un requisito obligatorio. Las empresas desarrolladoras deberán presentar propuestas constructivas una a través del sistema tradicional y otra alternativa mediante un sistema industrializado.

"El objetivo es incursionar en otras metodologías constructivas, en hacer viviendas que sean más eficientes energéticamente", detalló Ontanilla sobre qué esperan encontrar en las iniciativas privadas y luego precisó: "Vamos desde lo más básico, que es orientar bien una vivienda de acuerdo a la incidencia del sol, a que esté en un terreno accesible y rodeada de servicios".

Desde el IPV aseguran que la sustentabilidad abre un abanico enorme respecto a los nuevos materiales para la construcción.

"Vamos a pedir que la vivienda esté correctamente aislada, para que los cálculos de eficiencia energética y de transmitancia térmica estén acordes a una vivienda sustentable. Eso es lo básico, de ahí en adelante, todo lo que se pueda sumar en cuanto a tecnología (como paneles solares o calefones solares) será bienvenido, porque eso también irá en función al valor de la vivienda", resumió Ontanilla.

Poco entusiasmo de las pymes

Entre los socios de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (Cecim) hay varios que pueden denominarse como clásicas constructoras de barrios IPV, sin embargo, esta "Línea de Acción 2" del Mendoza Construye parece no seducir a los empresarios, ansiosos de programas para intentar salvar un año que parece perdido.

Gerardo Fernández, titular de la Cecim, respondió la consulta de Área Tres sobre este nuevo plan del Ejecutivo provincial y su tono fue, claramente, pesimista.

"Francamente, no le tenemos mucha esperanza. Sirve para un desarrollador grande, pero no para alguien que ya tiene un esquema armado. Para las empresas que normalmente hacían IPV, no", comentó Fernández.

Dentro de las falencias que encuentran desde la Cecim, está el modelo de financiamiento, donde ven una posición de debilidad del inversor privado.

"La empresa financia el 70%, el IPV un 15% y el cliente otro 15%. El problemas es que el IPV, por ese 15% pretende poner controles. Entonces, si vos te caes de la curva (plazos de construcción) te van a poner una multa. Nadie se va a querer quedar atado por el 15% de aporte a un control externo", agregó el hombre al frente de la Cecim, quien observa otro flanco dudoso en la opción de financiamiento a la que pueda llegar a acceder en los próximos meses un potencial cliente.

Donde Fernández ve cierta posibilidad es en los desarrolladores que ya tienen encaminado un edificio o complejo de departamentos "que ya hizo la inversión y que le está faltando el empujón final para terminar", de todas maneras, vuelve a enfatizar: "Para el que empieza de cero, esto no camina".

¿Qué cambia con esta "Línea de Acción 2"?

El objetivo del IPV es alcanzar las 1.000 viviendas por año y las principales diferencias con la primera etapa del plan son:

- Se adjudica al cliente desde el inicio del proyecto, no con la vivienda terminada.

- Se amplía el programa a toda la provincia (antes era para el Gran Mendoza).

- Se exige a las constructoras dos propuestas constructivas: una tradicional, otra sustentable.

- Cambia el modo de financiar la obra: (15% Provincia, 15% cliente (puede ser más), 70% a cargo desarrollador, que puede ser vía crédito hipotecario a través de entidad financiera).

Plazos y montos

Los pliegos de condiciones y requisitos para la presentación de los proyectos no tienen costo y los interesados pueden presentar las iniciativas hasta el 2 de octubre. Según el cronograma del IPV, los sobres con los proyectos serán abiertos el 5 de octubre.

Según la planilla anexa de los pliegos, los montos de referencia (a mayo de 2020), que incluyen vivienda clásica, dúplex y PH, en sus versiones tradicional e industrializada, oscilan entre los $53.000 y los $70.000 por metro cuadrado.


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