El nuevo Edison: un edificio de vanguardia para un colegio modelo

La escuela mendocina, una de las 17 elegidas en el mundo por Microsoft, avanza con la construcción de una nueva sede. Innovación para transformar la educación desde la base.


Por Matías Carretero


El Colegio Tomás Alva Edison tendrá un edificio de vanguardia que será utilizado para el nivel inicial, primario y para la fundación. Eso pudo conocer nuestro medio después de entrevistar al arquitecto Miguel Liendo (director de Grupo Liendo), que con su firma está a cargo del proyecto, y  Graciela Bertancud, presidenta de la Fundación Tomás Alva Edison.


En la actualidad la entidad cuenta con un complejo educativo en la calle Álvarez Condarco de San José, Guaymallén. El nuevo colegio se construirá en otro terreno ubicado cerca de la Universidad Maza, también de ese departamento. Más precisamente entre las calles México y 25 de Mayo de Dorrego.


Es importante destacar que el Colegio Tomás Alva Edison y su equipo han sido seleccionados por Microsoft para unirse a su nuevo Programa Microsoft Flagship Schools, cuyo objetivo es "diseñar y desarrollar nuevos lugares maravillosos para aprender", en un intento de transformar la educación desde la base. La entidad fue seleccionada con otras 16 de su tipo en el mundo y es la única escuela de Argentina en ser parte de este proyecto educativo de vanguardia a nivel mundial.


“A principios de este año comenzaron las conversaciones con las autoridades de la escuela, nos presentaron su realidad. Previamente el ingeniero Maximiliano Constantini, a cargo del proyecto del edificio ecoamigable del Colegio hizo una selección entre diferentes propuestas y ahí quedamos seleccionados”, comentó a la revista Liendo.


El profesional enfatizó que es un terreno con un viejo galpón en desuso. “Antiguamente era una fábrica de motores de avión. Se decidió mantener ese galpón para la nueva edificación del complejo educativo. Desde el análisis funcional podría convertirse en el articulador del sistema (una suerte de gran hall o espacio de conexión). Por el lado económico, el galpón ya edificado aporta inicialmente unos 800 metros cubiertos que son muy aprovechables.  A partir de ese galpón se dio el puntapié para todo el masterplan. Esa fue la primer toma de partido”, explicó el arquitecto.


Arquitectura educativa

El arquitecto Liendo enfatizó que para poder encarar este proyecto se analizaron las nuevas corrientes de arquitectura educativa. Se trató de interpretar qué era lo que el sistema estaba pidiendo para esta realidad o nueva condición, influenciados por alguna manifestaciones de arquitectura internacional y de fenómenos de recuperación de zonas como ocurre en un área de Florida (Miami).


 


“Todo eso llevó a la idea de generar un espacio que tuviera un dueño en el usuario  y no en el propietario de la Escuela, ese es un poco el cambio de paradigma. Esto no conspira contra el orden que tiene que ofrecer la función educativa. El derecho que le pertenece a quienes dirigen el establecimiento, pero es un enfoque distinto. Nuestro trabajo radicó en interpretar al usuario lo mejor posible, creemos que el resultado sorprende. Este proceso lo desarrollamos codo a codo tanto con Maximiliano (Constantini) como con Graciela (Bertancud), quienes verificaron que no nos apartáramos del camino que pretendíamos”, afirmó Liendo.


La idea es poder generar un espacio abierto a la comunidad, que no tuviera tiempo “ocioso” sino que mantuviera el espíritu 24 x 24 los 365 días del año. Esto se logra cuando estos lugares toman pertenencia en la comunidad inmediata que los afecta.


El proyecto va a tener dos etapas


La construcción del nuevo colegio “va a tener una primera etapa que se confina a los 800 metros de construcción existente de este galpón al que hacía referencia. Va a estar multiplicada por niveles intermedios (dado que el galpón tiene 9 metros de altura). Habilitar una primera parte que posteriormente se va a articular con el desarrollo final. Esta parte será para el nivel inicial”, indicó.


La segunda etapa corresponderá a la Fundación y al Nivel Primario. “La primera parte comenzaría a principios de 2019 y estaría finalizada a mediados de año. Como parte de la propuesta que planteamos, todo el sistema edilicio va a estar vinculado por rampas. Con eso hemos optado por cambiar otro paradigma. La sociedad argentina ha incorporado las rampas de discapacitados como una opción de integración, pero en la manera en que convive la misma con una escalera entendemos que existe diferenciación. Por eso optamos por tener solamente rampas”, expresó Liendo.


El nuevo edificio tendrá tres pisos y, en línea con los nuevos ámbitos de aprendizaje, propone aulas abiertas, pasillos amplios, un galpón pensado para actividades artísticas, 541 metros cuadrados destinados a talleres de tecnología, ciencia y matemática, un comedor y un salón de actos, además de espacios recreativos.


“Las aulas virtualmente desaparecen, los espacios están delimitados por la función y el uso en que ese momento se le estén dando. Toma un rol protagónico el equipamiento mobiliario que permite distintos tipos de modelos de reunión para los estudiantes. Una tribuna puede convertirse en un aula, entre otras cosas. Los chicos van a habitar en un sector educativo integral y no es aulas como en una escuela tradicional”, argumentó.


Está prevista la colaboración energética de células fotovoltaicas como así la reutilización de aguas grises contribuyendo al carácter sustentable que tendrá el colegio.


Liendo hizo mención a que esta propuesta para su grupo de trabajo, por sobre todas las cosas, es un “desafío” y una “diversión”. “Nosotros tenemos actividades en otros rubros totalmente distintos, donde nos exigen dar respuesta a una realidad más amarga en algunos casos. Esto es una venta abierta porque nos refresca, pensar en estas cosas nos ilusiona y nos permite plantear otras visiones de la arquitectura e innovar”, contó.


“Importante para la entidad”

Por su parte, Graciela Bertancud, fundadora del Colegio Tomás Alva Edison, aclaró que esta iniciativa es muy importante, ya que los conecta con otras fundaciones del mundo y pone a la entidad en la vanguardia en cuanto al nivel educativo.


“Microsoft tiene en este programa como un punto para el apoyo a la construcción, otro de capacitación y uno de equipamiento. Estamos teniendo las primeras reuniones y todavía no sabemos desde qué lado va a acompañar Microsoft, pero desde ya cualquier acompañamiento que nos haga va a ser muy bueno. Esto de que nuestro proyecto haya sido elegido a nivel mundial (sólo 17 escuelas en el mundo fueron seleccionadas) es muy interesante”, explicó Bertancud.


En cuanto al terreno donde estará ubicado el inmueble, la directiva explicó: “El terreno lo compramos con un préstamo de Cuyo Aval. Es una alianza con esta empresa y nosotros, estamos muy felices. La propuesta está basada y se ha inspirado en la transformación de los espacios, un rediseño de los sectores educativos con nuevas propuestas en el interior de las aulas,  fomentando el trabajo colaborativo y el aula tipo taller”, dijo.


La integración de la ciencia, tecnología y la matemática como así también la ingeniería y el arte son premisas de acuerdo a lo aportado por la dirección del Colegio.


“Para Nivel Inicial los espacios están organizados para desarrollar la psicomotricidad. Si tenemos en cuenta que los chicos hoy están muy expuestos a pantallas y mucho tiempo están quietos, la escuela apunta en la actualidad a la interrelación entre compañeros. El edificio tendrá varios talleres (5 o 6) que los alumnos podrán utilizar a lo largo de toda la jornada educativa. Y la recreación está pensada con la escuela de robótica que funcione los sábados. Creatividad e innovación son las premisas. Apuntamos a todas las competencias y habilidades del Siglo 21”, remarcó.


Proyecto innovador

El Colegio Tomás Alva Edison es una comunidad educativa que acompaña a niños y jóvenes durante sus trayectos formativos para que se desenvuelvan de manera autónoma, creativa, reflexiva, crítica, responsable y comprometida con la realidad social.


Su modelo de enseñanza integra las tecnologías de la información para ponerlas al servicio de las personas y mejorar su calidad de vida.


Comenzó a funcionar en 1992 en Guaymallén y posee niveles inicial, primario y secundario, en los turnos mañana y tarde.


En 2016 fue distinguida por la Unesco,  y en abril de este año fue visitada por miembros del Banco Interamericano de Desarrollo, atraídos por sus propuestas innovadoras.



Elegidos por Microsoft

El Colegio Tomás Alva Edison y su equipo han sido seleccionados por Microsoft para unirse a su nuevo Programa Microsoft Flagship Schools, cuyo objetivo es diseñar y desarrollar nuevos lugares maravillosos para aprender, en un intento de transformar la educación desde la base. Solo 17 escuelas en el mundo participan y el establecimiento mendocino es el único de Argentina en este selecto grupo.


"Estamos orgullosos de tener al colegio Tomás Alva Edison como uno de los dos únicos de América Latina en sumarse a este nuevo programa. Docentes y estudiantes están adoptando las tecnologías para que la enseñanza y el aprendizaje estén alineados a los desafíos del futuro. En este contexto, las tecnologías y su incorporación en el aula son un factor clave para generar más oportunidades entre los jóvenes", explicó Luciano Braverman, director de Educación de Microsoft Latinoamérica.


"Las escuelas que participan en el programa Flagship Schools, incluido el Colegio Tomás Alva Edison, tienen en común un marco de transformación integral para diseñar una escuela que se adhiere a los 12 Principios de las Escuelas Innovadoras. Nuestro mundo ha cambiado, las herramientas digitales transforman el modo en que los estudiantes aprenden y comparten y el futuro y los docentes están haciendo esfuerzos innovadores sorprendentes. Es hora de apoyar el cambio más holístico en los espacios de aprendizaje que lideran estas escuelas, que va más allá del edificio e impacta en la visión y la cultura. Felicitamos al Colegio Tomás Alva Edison por el trabajo que están haciendo y estamos orgullosos de acompañarlos en este camino", finalizó Braverman de Microsoft.


“Creemos que fuimos elegidos por haber dado con los estándares que Microsoft busca. Hace 14 años que trabajamos con ellos y el 50% de nuestros docentes también están avalados por ellos. Nos eligieron por liderazgo educativo, sin duda tiene que ver con eso”, remarcó Graciela Bertancud, presidenta de la Fundación del Colegio Tomás Alva Edison.