Storage: la inversión en espacio que más crece en el mundo
El Real Estate en su comportamiento dinámico busca identificar opciones que ofrezcan, tanto al desarrollador como al inversor, modelos donde se optimicen los tiempos constructivos, la rentabilidad sea mayor y en especial que generen una solución de mercado.
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Los storage muestran un gran crecimiento a nivel mundial. Las urbes experimentan, especialmente luego de la pandemia, una transformación cultural respecto a las formas de vivir y trabajar: casas que se dejan por departamentos más pequeños, desplazamientos por nuevos modelos de vida alejados de las ciudades, aumento de los alquileres, oficinas que son suplantadas por home office y los jóvenes que son cada vez más nómades en sus estilos de vida. Todo esto ha hecho que sea muy necesario tener lugares extras para el guardado.
Para el desarrollador, el atractivo del modelo es evidente: baja complejidad constructiva, costos operativos controlados y rápida absorción del mercado. El inversor cuenta también con muchas ventajas: inversión baja, escaso mantenimiento, no hay incobrables, si no se paga el propietario se queda con lo que el espacio contiene
El valor del metro cuadrado residencial, ha crecido fuerte en los últimos años, aumentando la demanda por unidades de menor superficie. Este escenario generó que los desarrolladores encontraran una oportunidad de negocio brindando una solución de guardado teniendo en cuenta que hoy el espacio disponible es escaso.
El storage urbano dejó de ser un servicio de raro uso para transformarse en un formato inmobiliario consolidado y de alto crecimiento: clara rentabilidad, alta demanda con gran capacidad de adaptación y bajo valor constructivo.
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En Estados Unidos, el self-storage es un sector maduro, y muy profesionalizado: acompaña el crecimiento urbano, la movilidad laboral y los cambios en la forma de habitar. Para entender el negocio tomamos a Miami y Madrid como referentes. En La Florida el costo de construcción por metro cuadrado promedio de nivel medio está entre los 3.500 y 7.000 dólares y la rentabilidad neta es cercana al 5 %, los storage tienen un costo de 600 a 1.400 dólares y su rentabilidad está cerca al 7 %.
En cuanto a la capital española, sus rangos de costo medios van de 1.300 y 1.800 dólares y la rentabilidad es de un 7 %, en los trasteros, el costo es de 300 a 700 dólares y la rentabilidad puede llegar hasta el 15 %.
Lo que ahora cabe definir es ver si es un formato de rápida inserción en Argentina. Ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Rosario o Mendoza comienzan a mostrar condiciones que las pueden hacer apetecibles a los desarrolladores
Para el desarrollador, el atractivo del modelo es evidente: baja complejidad constructiva, costos operativos controlados y rápida absorción del mercado. El inversor cuenta también con muchas ventajas: inversión baja, escaso mantenimiento, no hay incobrables, si no se paga el propietario se queda con lo que el espacio contiene.
Uno de los jugadores más importantes de la Florida ofrece oportunidades desde los 50.000 dólares y el alquiler por parte de ellos mismos. Se encargan de todo. El inversor se queda con una rentabilidad asegurada sin correr riesgos más la posibilidad de una venta futura con el aumento del precio de la unidad.
Lo que ahora cabe definir es ver si es un formato de rápida inserción en Argentina. Ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Rosario o Mendoza comienzan a mostrar condiciones que las pueden hacer apetecibles a los desarrolladores: aumento poblacional, cambios en la vida de muchas personas, crecimiento del trabajo independiente y necesidad de optimizar el espacio.
El potencial es claro para quienes logren anticiparse, profesionalizar la gestión y saber comunicar las bondades del producto al cliente. El storage no es una moda, es una respuesta directa a cómo se vive hoy en las grandes ciudades. Y en ese movimiento, el real estate encuentra una de sus oportunidades más silenciosas -y rentables- de los próximos años.





