Los desafíos de la ciudad en el siglo XXI.
Las revoluciones tecnológicas trasforman nuestro mundo y modifican en profundidad los espacios urbanos, creando nuevos servicios y usos en un fenómeno inédito.
Por Carlos Moreno*
¿Qué es una ciudad? Sistema complejo y compuesto de elementos heterogéneos que deben ser pensados juntos en su transversalidad; la ciudad está antes de un fenómeno humano, que no se sabría reducir a sus componentes técnicos y tecnológicos. Las revoluciones tecnológicas trasforman hoy nuestro mundo y modifican en profundidad los espacios urbanos, creando nuevos servicios y usos a través de un fenómeno inédito de hibridación entre mundos físicos y numéricos.
La ciudad es compleja porque es comparable a un sistema vivo, que se desarrolla en el tiempo. Como todos los organismos vivos, ella obedece a dos tendencias:
Debe satisfacer sus necesidades para crecer: toda ciudad tiene como función satisfacer las necesidades vitales de sus habitantes y su búsqueda de bienestar.
Está sometida a un cierto número de azares que la hacen frágil: tempestades, averías, incendios, atentados, epidemias etc. La ciudad debe pues ser resiliente, es decir, capaz de superar estos azares.
Para comprender la realidad profunda de los fenómenos de nuestra vida corriente, tan variados como los movimientos de población, los aprovisionamientos energéticos, la gestión de los flujos en materias primas, el transporte y la circulación, los impactos del cambio climático, catástrofes naturales, las situaciones de crisis de todo tipo etc., es muy necesario estudiar y comprender las interacciones, las interconexiones y las redes entre diversas entidades. Su configuración, re-configuración, topología, dinámica, temporalidad, son la expresión de sus comportamientos en la vida diaria. Ellas dan lugar a nuevas expresiones, a nuevos comportamientos, a nuevas maneras de vivir, de consumir, de socializarse.
La aparición de las nuevas tecnologías en nuestras sociedades, más allá de la introducción de nuevas herramientas y prácticas, obedece a una rotura que entraña nuevos paradigmas en el conjunto de la sociedad. En efecto, estas tecnologías trastornan en profundidad nuestras sociedades, los modos de organización y el conjunto de nuestras vidas, en un mundo sometido, por otra parte, a mudanzas profundas.
Asistimos en la actualidad a transformaciones poderosas a escala mundial, que vuelven a poner en causa los equilibrios socioeconómicos y hacen emerger nuevos centros de poder- anunciando un nuevo mundo en plena construcción.
Escasez de los recursos, el recalentamiento climático, la explosión demográfica, la concentración urbana, el aumento del número de mégapolis, transformación de los grandes equilibrios económicos mundiales…, la amplitud de las apuestas ligadas al fenómeno urbano a las cuales nuestra generación y las venideras no deben ya ser demostradas. Estos son los debates y desafíos a futuro que se vienen:
1-EXPLOSIÓN DEMOGRÁFICA
Entre las grandes tendencias que hay que subrayar, nos detendremos primero en la explosión demográfica planetaria: en 1960, éramos 3 mil millones de habitantes sobre la Tierra. Hoy somos 7 mil millones y seremos más de 8,3 mil millones en 2030.
En este tiempo, mientras se anunciaba no hace mucho un reequilibrio entre zonas urbanas y zonas rurales, gracias al desarrollo de infraestructuras de transporte de calidad y de tele-trabajo, observamos, a nivel mundial, un fenómeno de explosión urbana: hoy, por primera vez en la historia de la humanidad, más del 50% de la población mundial vive en las ciudades. En Europa, esta cifra alcanza el 77%. Y consideramos que en 2030, sobre 8,3 mil millones de personas, cerca de 5 mil millones vivirán en zonas urbanas. Mientras que la población aumenta y con ella las necesidades de consumo, los expertos nos alertan desde hace varios años sobre la disminución inquietante de los recursos naturales, los efectos dramáticos del recalentamiento climático y el aumento de la polución sobre todos los territorios del globo.
2-CENTROS DE PODER ECONÓMICO
Durante este tiempo también observamos un desplazamiento de los centros de poder económico en el mundo, de un eje noroeste a un eje sudeste. China, India, Brasil o México se encuentran entre las grandes potencias económicas del mañana.
Paralelamente, en los países emergentes, comprobamos el desarrollo de una clase media que, con un poder adquisitivo que se hace cada vez más significativo, aspira a vivir según un modelo de comodidad antes desconocido, espejo de nuestro eje Noroeste, con demandas de posesión, de bienes, de nuevo ocio.
4- REVOLUCIONES TECNOLÓGICAS
Vivimos una época excepcional. Por primera vez en la historia de la humanidad, vivimos cuatro revoluciones tecnológicas de manera simultánea: Digital; Bio-sistémica; Robótica - cognitiva; Nano-tecnológica.
Con las nanotecnologías, nos hicimos capaces de trabajar al nivel del nanometro (mil millonésima parte de metro) con una precisión casi atómica, lo que debería permitirnos crear nuevos materiales con propiedades inéditas, pero también de producir nano-robots capaces, por ejemplo, de reparar los daños causados por las enfermedades o el envejecimiento en nuestro cuerpo.
La Bio-sistémica abre oportunidades completamente nuevas para la humanidad, ya que deberíamos ser capaces de actuar directamente sobre el ADN creando por ejemplo nuevos tipos de seres vivos o modificando profundamente la estructura de nuestro organismo.
La revolución Robótica-cognitiva, combinando los avances de las neurociencias y de la informática, nos deja entrever una creación posible de inteligencias artificiales que podrían en un plazo de tiempo hacerse iguales o incluso superiores a la nuestra, para algunos casos.
En cuanto a la revolución digital, transforma nuestras vidas en el día a día, desde el advenimiento de la primera generación de ordenadores personales, hace ahora 30 años, el nacimiento de web, luego, y más recientemente de las redes sociales, que son en lo sucesivo una referencia colectiva. En mi opinión, la revolución actual y numérica se caracteriza, principalmente, por la presencia difusa del numérico en lo más hondo de las actividades humanas, a través de un fenómeno que se entrelaza y desarrolla y que conduce a la omnipresencia de lo digital.
5-REVOLUCIÓN UBIQUITARIA
La aparición hace cerca de 5 años de los llamados “Smart Devices” y del “Internet de los Objetos”, está en efecto dando lugar a lo que continúo llamando una verdadera “Revolución en la Revolución” digital: la revolución ubiquitaria, que se caracteriza por la capacidad a gozar de una conexión tecnológica con el resto del mundo en todo lugar y a cada momento.
Con ésta, al hombre se le ofrecen oportunidades inéditas en lo sucesivo: instantaneidad de la comunicación, creación de espacios transversales caracterizados por una métrica una cero, capacidad de acceder a objetos en otro tiempo reservados para especialistas. Hoy, existen soportes de usos múltiples y abiertos a todos, en un mundo donde la codificación y los algoritmos se democratizan y se hacen, gracias a Apps, ampliamente accesibles.
Los objetos del Siglo XXI integran, así, tres componentes: Técnica, de Destreza y Social. Es esto lo que caracteriza, en mi opinión, la Revolución Ubiquitaria.
6-HIBRIDACIÓN ENTRE MUNDO FÍSICO Y NUMÉRICO
La hibridación entre mundo físico y mundo numérico, posible por el paradigma de masivamente aumentado, lleva en efecto un potencial enorme de transformación de la vida urbana, ya que permite irse del mundo físico para reinventarlo, a través del mundo numérico y del uso social que se hace, proponiendo usos y servicios totalmente nuevos.
Estamos así asistiendo a una revolución de los modos de organización: los sistemas jerarquizados y verticales, son progresivamente puestos en duda hoy, con la difusión masiva y horizontal de las informaciones.
Un nuevo mundo urbano está emergiendo, de la mano de estas transformaciones de fondo y la aparición de nuevos paradigmas de conocimiento, nacidos de cuatro revoluciones tecnológicas. Este contexto también origina apuestas inéditas que es crucial reflejar. ¿Qué vida deseamos para mañana en nuestras ciudades, a la luz de las oportunidades que nos abre el progreso tecnológico?
LA CIUDAD DE MAÑANA
La Ciudad de Mañana, lejos de ser simplemente un espacio donde todo será regido por la tecnología conectada, será un territorio donde los ciudadanos construyen juntos, en cada instante, los servicios y los usos en respuesta a sus necesidades fundamentales y a su búsqueda de bienestar. Auto-reparto, movilidad multimodal, energías descentralizadas, valorización del patrimonio, los espacios públicos urbanos de buena convivencia, la salud pública personalizada, la mejor calidad de vida para el tercero y la cuarta edad, educación masiva en línea, espacios abiertos de cultura, de arte y de ocio, democracia de participación bajo sistemas abiertos de gobernanza, sistemas colaborativos de información: son algunos ejemplos de servicios que están naciendo hoy y que harán de la ciudad del mañana una ciudad viva, combinando la inteligencia urbana, la inclusión social y la innovación tecnológica.
Más allá de los invariables que reencontramos de una ciudad a otra (Urbis, Spatium, Res Publica, Civis), el punto de partida esencial de toda reflexión sobre la ciudad debe situarse, en mi opinión, en el reconocimiento del hecho de que cada ciudad posee una historia y unos territorio limpios, que forjan su identidad y la hacen una entidad única. De ahí la necesidad absoluta, pensando en el devenir de una ciudad, de contextualizar la reflexión teniendo en cuenta su desarrollo en el espacio y en el tiempo.
Se trata, ante todo, de comprender las raíces profundas de la vida de la ciudad en el contexto de su historia, de su geografía, de su cultura, de su economía y de tantas otras consideraciones, que dan lugar a una connotación propia en un espacio y tiempo. Sostengo que es indispensable contextualizar en cada momento la ciudad y su desarrollo, para que la inteligencia urbana y socialmente innovadora y tecnológicamente avanzada converja de manera coherente hacia una visión de transformación.
Una verdadera revolución cultural es, pues, indispensable. Colocaría la comprensión de los sistemas interdependientes por sus interacciones, en su contexto limpio en el corazón de nuestra acción, permitiéndonos así inventar y reinventar, río arriba, usos y servicios que transforman la vida y crean valor, pero también valores –en el sentido económico y en el sentido ético de término.
Desde hoy, debemos construir ecosistemas transdisciplinarios, haciendo dialogar a ingenieros, a filósofos, a urbanistas, a sociólogos, arquitectos, diseñadores, industriales, etc. Debemos animar la discusión, el intercambio, las reflexiones necesarias para confrontar ideas y experiencias. Ellas son indispensables para poder ahondar en la comprensión de un mundo en movimiento, de un mundo en cambio permanente.
*Más información en www.moreno-web.net o en http://www.i-ambiente.es/?q=blogs/los-desafios-de-la-ciudad-en-el-siglo-xxi#sthash.lTvtDzz8.dpuf